6 feb. 2012

Descubren una nueva Súper-Tierra en la zona habitable de un sistema de estrellas cercano

Un equipo internacional de científicos dirigido por Guillem Anglada Carnegie-Escudé y Paul Butler, ha descubierto un potencialmente habitable planeta de los denominados Súper-Tierra orbitando a una estrella cercana. La estrella es un miembro de un sistema estelar triple, y tiene una composición diferente a la de nuestro Sol, al ser relativamente carente de elementos metálicos. Este descubrimiento demuestra que los planetas habitables se podrían formar en una mayor variedad de ambientes de lo que se creía. Su trabajo será publicado en The Astrophysical Journal Letters.
El equipo utilizó datos públicos del Observatorio Europeo del Sur y los analizó con un nuevo método.Aunque también incorporaron nuevos datos a partir del Observatorio Keck, mediante el Espectrógrafo Echelle de alta Resolución y el nuevo espectrógrafo Buscador de Planetas de la Carnegie en el Telescopio Magellan II.

Su búsqueda de planetas consiste en utilizar una técnica de medición de los pequeños bamboleos en la órbita de una estrella en respuesta a la gravedad de un planeta. Anglada-Escudé y su equipo se centraron en una estrella enana de clase M llamada GJ 667C, que se halla a 22 años luz de distancia. Es un miembro de un sistema triple. Las otras dos estrellas (GJ 667AB) son un par de enanas naranjas tipo K (recordar la clasificación de Oxford), con una concentración de elementos pesados de ​​sólo el 25% de los que nuestro sol posee.
Tales elementos son los bloques de construcción de planetas rocosos, tipo terrestres, por lo que se pensaba que era raro que las estrellas con bajo contenido de elementos pesados tuviesen planetas de baja masa, sólo gigantes tipo Júpiter, que se constituyen principalmente de hidrógeno y helio. 

GJ 667C se había observado previamente y se había hallado la súper-Tierra (GJ 667Cb) con un período orbital de 7,2 días, aunque este hallazgo no se publicó nunca. Esta órbita es muy apretada y caliente, por lo tanto, para mantener la vida. El nuevo estudio se inició con el objetivo de obtener los parámetros orbitales de esta Súper-Tierra.

Pero además de este primer candidato, el equipo de investigación encontró que la señal clara de un nuevo planeta (GJ 667Cc) con un período orbital de 28,15 días y una masa mínima de 4,5 veces la de la Tierra. El nuevo planeta recibe el 90% de la luz que recibe la Tierra. Sin embargo, la mayor parte de su luz entrante es en el infrarrojo, de modo que un mayor porcentaje de esta energía entrante debe ser absorbida por el planeta. Cuando estos dos efectos se tienen en cuenta, el planeta estaría absorbiendo la misma cantidad de energía de su estrella que la Tierra absorbe del sol.

Esto permitiría que las temperaturas superficiales fuesen similares a las de la Tierra y tal vez posea agua líquida, pero esto no puede ser confirmado sin más información sobre la atmósfera del planeta.

"Este planeta es el mejor candidato para tener agua líquida y, quizá, la vida tal como la conocemos", dijo Anglada-Escudé.

El equipo señala que el sistema también puede contener un planeta gigante gaseoso y otra Súper-Tierra con un período orbital de 75 días. Sin embargo, se necesitan más observaciones para confirmar estas dos posibilidades. "Con el advenimiento de una nueva generación de instrumentos, los investigadores serán capaces de estudiar muchas estrellas enanas tipo M en busca de planetas similares y, finalmente, buscar señales espectroscópicas de la vida en uno de estos mundos."

Anglada-Escudé was with Carnegie when he conducted the research, but has since moved on to University of Gottingen. His co-authors are Carnegie's Butler, Jeffrey D. Crane, Stephen A. Shectman, and Ian B. Thompson; Pamela Arriagada and Dante Minniti of Pontificia Universidad Catolica de Chile; Steve Vogt and Eugenio J. Rivera of University of California's Lick Observatory; Nader Haghighipour of the Institute for Astronomy & NASA Astrobiology Institute at University of Hawaii-Monoa; Brad D. Carter of University of Southern Queensland; C. G. Tinney, Robert A. Wittenmyer, and Jeremy A. Bailey of the University of New South Wales; Simon J. O'Toole of the Australian Astronomical Observatory; Hugh R.A. Jones of the University of Hertfordshire; and James S. Jenkins of the Universidad de Chile, Camino El Observatorio.

Traducido y adaptado de: Science Daily

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