18 feb. 2014

Científicos de la NASA detectan un púlsar de extraordinaria potencia

Científicos del Chandra X-ray Observatory de la NASA han localizado un púlsar fugitivo que emite un chorro de rayos X de extraordinaria potencia. Este púlsar es un remanente de supernova, una estrella de neutrones en rápida rotación. Éste, además, presenta una traslación inusualmente veloz. Se mueve a una velocidad de entre 4 y 8 millones de kilómetros por hora. Detrás del púlsar se despliega una cola que se extiende por 37 años luz, lo cual representa el chorro o jet de rayos X más extenso jamás visto para un objeto en la Vía Láctea.
Las características de este chorro indican que el púlsar presenta un movimiento de bamboleo como el de un trompo, además de rotar y trasladarse. El púlsar, originalmente descubierto por el satélite INTEGRAL de la ESA, es llamado IGR J1104-6103 y se aleja del centro del remanente de supernova que lo vio nacer, a la rapidez antedicha de 4 a  millones de kilómetros por hora. Esta velocidad (que no es relativista pues representa el 0,007 % de c) hace que el púlsar sea el más veloz detectado hasta la fecha.

Púlsar. Crédito: X-ray: NASA/CXC/ISDC/L.Pavan et al, 
Radio: CSIRO/ATNF/ATCA Optical: 2MASS/UMass/IPAC-Caltech/NASA/NSF
Este púlsar se originó cuando una estrella masiva se quedó sin combustible nuclear y colapsó para formar el núcleo de neutrones junto con el remanente de supernova, el campo de polvo y gas visto como la gran estructura de color púrpura en la parte superior izquierda de la imagen cuyo crédito es de la NASA y se puede ver con mejor resolución en la página que figura en la fuente. 
Este remanente de la supernova (conocido como SNR MSH 11-61A) está casi en línea con la dirección del jet, que es el filamento púrpura en la parte inferior derecha de la imagen. Estas características y la alta velocidad del pulsar sugieren que los chorros podrían haber desempeñado un papel importante en la explosión de la supernova que formó el IGR J1104-6103.
Además de su longitud excepcional, la cola detrás de IGR J1104-6103 tiene otras características interesantes. Por ejemplo, se presenta un patrón que sugiere que el púlsar se tambalea como un trompo a medida que gira y se desplaza. Además, otra característica interesante de esta imagen es una estructura llamada pulsar wind nebula (PWN), un cascarón o nido de partículas de alta energía que envuelve el púlsar y produce una forma de cometa detrás de él. Los astrónomos habían visto el PWN en observaciones anteriores, pero los nuevos datos aportados por el Chandra junto con los del ATCA parecen demostrar que el NMP es casi perpendicular a la dirección del chorro. Esto es intrigante porque por lo general la dirección de un pulsar de movimiento, su chorro y su NMP están alineados.
Una posibilidad requiere una velocidad de rotación muy rápida para que el núcleo de hierro de la estrella que explotó como supernova (es decir, una rotación antes del colapso). Un problema con este escenario es que tales velocidades rápidas no se supone que se den o que sean alcanzables. Vale aclarar que si un objeto está rotando (el núcleo en este caso), cuando sobreviene el colapso la velocidad de rotación aumenta por conservación del momento angular.
Habrá que esperar más datos. Por el momento, Lucía Pavan, de la Universidad de Ginebra en Suiza ha presentado un documento explicando estos eventos y que aparece en la edición del 18 de febrero de la revista Astronomy & Astrophysics y también es accesible en línea (ver fuentes).

Traducción y adaptación: Mariano Miguel Lanzi
Fuentes: 

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